LOS CRÍMENES DE WHITECHAPEL, AARON KOSMINSKY, ¿CULPABLE?




De nuevo volvemos al escenario del crimen. A modo de segunda parte provocada por la novedad que puede dar una nueva vuelta de tuerca al caso legendario de Jack el Destripador.
La noticia corrió a destajo por toda la red cuando, a bombo y platillo, a cargo de Russel Edwars autor del libro sobre Jack el Destripador, "Naming Jack the ripper"(Identificando a Jack el Destripador), decidió publicar un descubrimiento, apoyado por el estudioso Dr. Jari Louhelainen, en uno de los periódicos más sensacionalistas de toda toda Inglaterra, el Dayli Mail.
Dicha noticia causó sorpresa para unos e indignación para otros, en especial los que llevan muchos años investigando el asunto con honestidad, respeto y la seriedad que merece un caso legendario: Los asesinatos de Jack el Destripador.
Para Russell Edwards, el asesino en serie del barrio de Whitechappel era un inmigrante polaco llamado Aaron Kosminski según las pruebas realizadas con el especialista de análisis de genéticos de crímenes históricos, el Dr. Jari Louhelainen. Emprendió un  estudio del ADN hallado en la ropa de una de las víctimas que cometió un siniestro personaje en el mencionado distrito de Londres a finales del siglo XIX.
Russel Edwards con el chal adquirido en subasta.
La prenda mencionada pertenecía, supuestamente, a una de las víctimas del sádico Jack el Destripador, Catherine Eddowes. Ese elemento de vestir era un chal.
Un chal adquirido por Russell Edwars a través de una subasta en el año 2007 realizada en Bury St. Edmunds, en el condado inglés de Suffolk, que aseguraban la procedencia del mismo. ¿Seguro?¿Que garantías nos ofrece?
Una vez adquirido el chal se dispuso a analizarlo en laboratorio con el mencionado experto y...¡sorpresa! hay restos de fluidos seminales y algo de sangre. Clave decisiva para analizar el ADN.
Necesitaba cotejar esa prueba con un descendiente de los posibles candidatos a ser el auténtico Jack el Destripador.
Al parecer no se hizo esperar mucho, ignoro como pudo lograrlo o que bases siguió para decidirse por la familia de Aaron Kominski, el caso es que consiguió cotejarlo, según su proceso,  con todos los descendientes de los posibles responsables de los crímenes.
Finalmente, el entendido de análisis de ADN, tras ponerse en contacto con Matilda, una descendiente británica de la hermana de Aaron Kosminski, con la que compartía ADN mitocondrial, pone un punto final a la búsqueda del culpable. Según sus palabras que recogen el medio británico nos dice lo siguiente: "La primera muestra de ADN demostró una coincidencia del 99,2%. La segunda arrojó un 100% de coincidencia. Fui capaz incluso de identificar la etnia y procedencia geográfica del ADN extraído, perteneciente al haplogrupo T1a1, común en las personas de etnia rusa y judía. Ahora me siento orgulloso de decir, sin ningún género de duda, que Aaron Kminski es la identidad de Jack el Destripador".
En ese preciso momento su le puso rostro a autor de los crímenes en varios medios de comunicación alentados por el sensacionalismo de la prensa británica. Pero primero se cedió la exclusividad de la noticia al Dayli Mail.
El Dr. Jari Louhelainen
El autor del libro, Russell Edwars, tiene 48 años, reside en Londres, asegura que se sintió "cautivado" por el misterio de los asesinatos de Londres. El hallazgo del chal le permitió explorar una nueva pista, que según él, ha resultado definitiva, al establecer que la sangre impregnada en la prenda pertenecía a la víctima y el resto de semen era, tras analizarlo de Aaaron Kominski.
Russell describe en unas palabras estos resultados al mismo medio londinense: "Cuando descubrimos la verdad, fue la sensación más increíble de toda mi vida. Gracias a dios que el chal nunca se lavó, pues contenía pruebas clave. Me he pasado catorce años trabajando en ello, y por fin hemos resuelto el misterio de quien era Jack el Destrippador, sólo los incrédulos que quieren perpetuar el mito dudarán del descubrimiento. Esto es definitivo, le hemos desenmascarado".
Y nosotros preguntamos: ¿Por que no se analizó antes de subastarlo si conocían su origen? ¿Seguro que aciertan con su análisis? ¿Se realizaron los procesos correctamente? ¿De verdad contactaron con todos los descendientes y todos se mostraron dispuestos a manchar su reputación?
La teoría presentada por Russell Edwards es el último intento de identificar al asesino cuya historia ya hemos relatado en este blog ( hacer "clic" sobre este enlace AB&MP- el asesino de Whitechapel), un mito que ha generado cientos de libros, películas, y aún continúa fascinando a todo el mundo.
Aunque su publicación ofrece material para reflexionar sobre si es el barbero polaco el autor de los crímenes, es muy improbable que ponga fin a las especulaciones que, desde hace más de 120 años, rodean los crímenes de Whitechapel. Muchos se apuntan en sus observaciones personales sus propias indagaciones o conclusiones, como la escritora de éxito Patricia Cornwell, que llegó a sospechar de un artista británico llamado Walter Sickert, a quien le gustaba pintar escenas plagadas de violencia contra las mujeres.
Pero como realizamos el equipo AB&MP INVESTIGACIONES con anterioridad, nos pusimos de nuevo en contacto con nuestro entrevistado que accedió a una nueva cita, un nuevo encuentro entre Angel Beitia y Gabriel Antonio Pombo, una autoridad en este caso, que tanto nos cautiva y nos dará su opinión, sincera, honesta sobre esta noticia que tiene más sombras que luces. Salgamos de dudas, porque la conversación tiene mucho que ofrecer a los amantes de la criminología.







ENTREVISTA:
Aaron Kosminski
¿Jack el destripador? 

- De nuevo con nosotros, D. Gabriel, donde su aportación en el anterior dossier gustó mucho a los seguidores y obtuvimos una crítica positiva. ¿Sorpresa ante la noticia de Russell Edwards?

- Cada tanto circula en internet la noticia, aparentemente sensacional, de que por fin se desveló la identidad del asesino de prostitutas victoriano, Jack el Destripador. Por tanto, que una vez más se pretenda haber resuelto el misterio no produce sorpresa. No la produce, sobre todo, cuando sabemos que, económicamente y mediáticamente, rinde mucho más publicar libros proclamando haber descubierto quién fue aquel criminal que elaborar textos serios de divulgación sobre el caso.

- Antes de llegar al fondo del asunto del supuesto responsable de los crímenes de Whitechapel, D. Gabriel, ¿Quién es Aaron Kominski según sus conocimientos y documentación que posee?
Sospechosos de los crímenes de Whitechapel.
¿Estará el verdadero entre ellos?

- Aaron Kominski (también señalado como Kosminsky o Kozminski en otras fuentes) fue un judío polaco cuya familia arribó al este de Londres escapando de las persecuciones colectivas que habían estallado en la Rusia zarista. Cuando acaecieron los crímenes (1888) vivía en Whitechapel, trabajaba como barbero y contaba con 23 años. Fue ingresado en el "Colney Hatch Asylum" a comienzos de 1891 por su familia. De excéntrico había pasado a mostrar actitudes cada vez más desquiciadas, al grado de amenazar a su hermana con un cuchillo. De que en el hospicio no recuperó la cordura da cuenta el hecho de que nunca fue dado de alta. Durante su extenso confinamiento no habría registrado conducta violenta, sino un deterioro físico y mental progresivo hasta que falleció de septicemia (gangrena) en 1919 a la edad de 53 años.
Kosminski en realidad no fue reputado sospechoso en 1888. Su postulación posterior al efecto es dudosa, pues fue mencionado en un memorándum policial escrito en 1896. Empero, parecería que se refirieron a él por equivocación, siendo confundido con otro lunático de apellido Cohen, el cual sí era muy agresivo y peligro. Dicho orate fue internado en el mismo asilo donde se confinase a Aaron y expiró en 1889.

- Russell Edwards dice haber realizado un estudio del ADN en una prenda que, supuestamente, pertenecía a una de las víctimas de Jack el Destripador, Catherine Eddowes, ¿Esta prueba supone un...punto y final?

- El estudio de ADN debe ser corroborado por expertos rigurosos y escépticos. Lo mismo cabe decir del origen de la prenda en cuestión.
A su vez, debo indicar que en los múltiples libros y artículos de prensa que leí referidos a este punto no se habla de que existiera ningún chal. Según la versión oficial, a la víctima Catherine Eddowes su matador le arrancó un trozo de delantal blanco. Con dicha lastimosa tela se limpió las manos impregnadas de sangre y materia fecal (no olvidemos que terminaba de eviscerarla). El chal de color celeste y marrón claro con adornos alusivos a la “noche de San Miguel” que Mr. Edward exhibe, muy ufano, en las fotografías, para nada se asemeja a aquella genuina prueba forense. La historieta de que un policía apellidado Simpson se birló la sucia prenda llevándosela de recuerdo y jamás la lavó, y que en 2007 la misma tela (ahora convertida en un elegante chal) fue subastada es insostenible.

- Yo me pregunto basándome en unas palabras del propio Russel nos dice : "es la única prueba forense de la historia del caso" ¿Y la subastan? ¿No hay más pruebas?

-Si las autoridades hubieran considerado que el ahora famoso chal representaba una prueba forense propiamente dicha, mal podría haber llegado a manos de un particular tras un remate. Que un subastador, para hacer más atractiva su venta, diga que esa tela perteneció a una víctima del Destripador no certifica el genuino origen de la misma.

-Es sorprendente que, según parece, existen restos de fluido seminal en la prenda, sin embargo, Jack el Destripador nunca mantuvo relaciones sexuales ni nada erótico con ellas. ¿estoy en lo cierto?

- Los médicos forenses de aquél entonces desestimaron que el ejecutor copulase con sus víctimas. Tanto se ha insistido en la falta de fluidos seminales en la escena de aquellos crímenes que no faltaron quienes adujeron que tal ausencia se debía a las razones más descabelladas. Como ejemplo, baste señalar que en 2002 el escritor John Morris publicó un libro culpando a Lizzie Williams, esposa de un distinguido cirujano victoriano. Especular que Jack the Ripper en verdad fue una mujer no es cosa nueva. Hasta Sir Arthur Conan Doyle lo planteó en su momento. Todo ello porque nunca se hallaron restos de semen a la vuelta. Pero, en fin, ahora sostienen que esa prenda sí los contenía, para así invocar presuntos exámenes de ADN y dotar de un matiz científico al asunto. Fue una hábil jugada, pues siempre habrá desprevenidos que, deslumbrados por la aparente certeza que brindan las pruebas de ADN, tomarán por buena la versión que se les da.

- ¿Cree usted, D. Gabriel, que se han seguido las pautas correctas para realizar ese informe de ADN así como a la hora de cotejarlo con sus descendientes?

- Si yo creyera disponer de una prueba forense clave en este caso (a saber: una prenda con rastros de sangre y de semen que podrían pertenecer al asesino y a una víctima respectivamente), si soy honesto, lo que debo hacer es aportar ese material a organizaciones independientes con científicos acreditados. Si los análisis dieran positivo nadie me iría a “robar” la gloria de haber sido fundamental en la dilucidación de uno de los mayores arcanos criminológicos de la historia. Obtendría una merecida fama. Luego, si quisiera explotar la situación, publicaría libros o concedería reportajes a cambio de la correspondiente retribución. Nada de esto sería ilegítimo. Pero Mr. Edward no obró así sino al revés. Tal conducta lo vuelve impresentable ante el escrutinio de tipos aburridos y escépticos como yo.

-Según deduzco de sus observaciones debió ser un mismo habitante del barrio, trabajador, con familia, pues asesinaba en vísperas de fiestas por la noche...entre otros detalles ¿Existen motivos para descartar a Aaron Kominsky?

- Aaron Kosminski no podría ser descartado del todo, en tanto al menos residía próximo a la zona de los homicidios cuando éstos ocurrieron. Pero hay muchas razones para considerarlo un sospechoso poco probable. Lo que en lo personal descarto es que se pueda certificar su culpa en base a las pretendidas y (casi diría) fraudulentas pruebas que aquí se esgrimen.

-Permíteme que haga unas cuentas, D. Gabriel, basándonos en los datos de Aaron Kominsky debió tener 23 años en el momento de los asesinatos de Whitechapel. ¿Un poco joven y demasiado perfecto a su edad, no cree?

-Su escasa edad no condice con las descripciones suministradas a la policía por los testigos que avistaron a hombres cerca de las meretrices asesinadas en sus momentos postreros. Tales descripciones apuntan a un hombre de diferente fisonomía y de más edad (entre treinta y cuarenta años).
El Dr. Jari en pleno estudio del chal.


-Desde 1888 estamos intentando completar este misterio, posiblemente el más mediático de la historia de la criminología, ¿Comparte conmigo que Russel Edwards está aprovechando justamente las fechas de aniversario de los trágicos sucesos? Creo que ha sacado un libro ¿no piensas que está haciendo una campaña de marketing para tener más ventas y presencias en medios?

- Tal como se presentó este supuesto descubrimiento todo lleva a pensar que el autor está inspirado por un afán de ganancia personal. Sus alegaciones a la ciencia parecen ser parte de una táctica de marketing.
- Y para redondear la tarea no publica su logro en revistas o medios  científicos, sino en el periódico más sensacionalista y con noticias más falsas de Inglaterra el Dayli Mail. ¿Nos  manipula este personaje, nos miente?

- Ofrecer, antes que a nadie, el pretenso hallazgo al periódico más sensacionalista de Inglaterra habla por sí sólo de que se buscó brindar al asunto resonancia mediática con un claro propósito mercantil. El segundo libro de Russell Edward, cuyo título traducido al español es “Jack el Destripador Decodificado”, estaba en imprenta para ser publicado en la semana cuando explotó la web con esta noticia.

- Con todo este lío de pruebas, ¿No quedan más pruebas que se puedan albergar esperanzas para dar con el sujeto? ¿Nos esconde algo Scotland Yard?

- “La esperanza es lo último que se pierde” menta el dicho popular. Pero, objetivamente hablando, las posibilidades de identificar con certeza plena a aquél sádico psicópata devienen casi nulas. Si Scotland Yard hubiera conocido su identidad no habría desperdiciado la ocasión de revelarla arrogándose así el triunfo. De esa forma se hubieran revertido las ácidas críticas que la policía sufrió a manos de la prensa de esa época.

-¿Cuál es la situación actual del caso? me refiero a los avances realizados por vosotros, por los expertos y estudiosos del tema.
¿Pertenecía de verdad el chal a
Catherine Eddowes?

- Estimo que el tema de Jack el Destripador es tan extraordinario que no habría que “ensuciarlo” con hipótesis indemostrables sobre quién fue el criminal. Deberían difundirse con rigor y objetividad los datos comprobados. Es un caso donde la persona interesada en criminología tiene mucho para aprender. A su vez, el público en general merece el respeto de que se le trasmita información adecuada, incluso sobre cuáles son los posibles sospechosos de haber sido este asesino. Lo repudiable es propalar mentiras deliberadas con el único fin de hacer dinero.

-Después de todo, D. Gabriel, ¿Que conclusión puede aportar? ¿Damos carpetazo al asunto o seguimos indagando en este misterio cautivador?

- A partir de mis anteriores respuestas creo que queda contestada también esta pregunta. Por suerte seguiremos indagando en el caso más apasionante en la historia de la criminología mundial.

- Muchas gracias nuevamente, D. Gabriel, por dedicar un tiempo para estar con nosotros.
- A vosotros, por vuestro interés. Un saludo a todos los seguidores de este blog.
Nuestro entrevistado, D. Gabriel A. Pombo.



Como podemos observar en esta entrevista, ha dejado bien claro la posición complicada que se encuentra el descubrimiento del Russell Edwards, nosotros la compartimos, también hemos generado, en nuestra reflexión, un cúmulo de dudas y de posibles errores cometidos por este escritor, que aprovechando el momento de fechas que cumplía aniversario los crímenes de Whitechapel ha sabido darle el morbo sensacionalista para adquirir más ventas posteriormente con su publicación.
No obstante, dejamos todo a vosotros, queridos lectores, la decisión final de creer o no creer en las tesis que nos ofrecen cada investigador.
El mundo está lleno de caminos, unos muy amplios llenos de facilidades, comodidades, tentaciones y fantasías, pero sólo uno bastante estrecho, lleno de obstáculos, y de pruebas difíciles y aun cuando lo interceptan a cada momento los primeros, es el único que conduce a la verdad y al éxito.
¿Seguimos paseando en la oscuridad del victoriano Londres en busca del autor de los crímenes? Quizá aquella sombra que acecha en la esquina es él, y te espera...



Si te gusta el tema de Jack el Destripador no dejes de visitar el blog de nuestro invitado haciendo "clic" en este enlace, podrás descubrir muchas más cosas de este fascinante asunto.
BLOG DE GABRIEL A. POMBO

Mi mas afectuoso agradecimiento a D.Gabriel A. Pombo, por su disposición a acceder de nuevo con nosotros con este tema tan enigmático que nos encanta debatirlo, gracias, por siempre.






                       


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