El objetivo principal de este blog, es darnos a conocer como personas que cada día se levantan a luchar por la vida, como cada uno de todos vosotros, los que tengáis el gusto de leer nuestro blog, podréis ver que somos personas normales, con nuestras familias, nuestros trabajos, nuestras adversidades en la vida, pero con una inquietud algo diferente a muchos de vosotros, o tal vez, bien es cierto que muchos las tenéis pero por el que dirán, el no encontrar personas que os puedan acompañar etc., pues no emprendéis este maravilloso viaje hacia el misterio, lo insólito, lo inexplicable, lo paranormal, el escuchar las citadas palabras anteriores ya de por sí, a muchas personas les causa respeto, hablar de ello en sociedad casi es un tema tabú, lo primero que les viene a la cabeza es que “estamos locos” dejándonos en una indiferencia absoluta, casi nos hacen rozar el ridículo, por atrevernos a inmiscuirnos en una conversación de estas características, pero a pesar de todo esto nosotros si tuvimos el empuje de hacer realidad nuestras ilusiones e ir en busca de la verdad, ir en busca de respuestas…¿crees que las conseguimos? Compartiremos contigo todas nuestras experiencias vividas antes, durante y después de nuestras investigaciones, queremos ser para ti un testimonio vivo, real, algo cercano a ti, compartiremos anécdotas buenas, malas, queremos transmitirte nuestras frustraciones en este campo, nuestra desesperación, nuestras tristezas, nuestras alegrías que han sido muchas, la suerte que hemos tenido al tomar esta decisión de formar un grupo de investigación paranormal, ¡¡ te diré, porque!! Hemos encontrado de todo en nuestros viajes de lo malo lo peor y de lo bueno lo mejor quedándonos con lo bonito de cada circunstancia, no sólo somos compañeros de viaje, somos amigos, familia, somos humanos sencillamente, nos enfadamos, reímos, lloramos, sentimos del mismo modo que tú que me estas leyendo, quizá por curiosidad, por reírte de nuestro grupo por lo que sea que hayas entrado en este blog, estamos enormemente contentos y agradecidos, porque aunque tú no te des cuenta y pienses “voy a ver que escriben estos…” sin darte cuenta, dentro de ti hay algo que te ha impulsado a que lo hagas, quizá ese algo ahora mismo te este observando, este a tu lado, detrás de ti, es el que te ha susurrado entra, entra… y ahora te preguntamos nosotros ¿y tu, estas listo/a para entrar? ¿Te apetece o estas inquieto/a?

Decidas lo que decidas, te adentres en nuestro blog o no, te seguimos dando las gracias y sigues estando invitado para que en el momento que tu lo decidas, seas participe de nuestro equipo de investigación paranormal AB&MP, te prometemos que no nos vamos a guardar nada y siempre contará con todos vosotros, vuestras ideas, opiniones, vuestros agradecimientos, vuestras criticas, sea como fuere que lo hagáis es lo que nos ayudan a seguir adelante en busca de la verdad, GRACIAS a cada uno de todos vosotros.

Así pues, abrimos la puerta de este blog dando inicio a nuestras investigaciones siendo ellas gran parte de nuestro tiempo, entre casas abandonadas, casas encantadas, hospitales, ermitas, santuarios, monasterios, iglesias, camposantos, campos de concentración… todos estos lugares ya, aletargados, apaciguados, reposando en el tiempo nos muestran en infinidad de ocasiones que un día fueron el auge de éxitos y también de desgracia hoy impregnado en sus paredes, queriendo llamar la atención con voces, lamentos e hilaridad, que nuestros oídos no captan pero, captan nuestros equipos, ¿existe, el otro lado? Contéstame después de visualizar nuestras investigaciones, adéntrate con nosotros ¿te apetece?... Síguenos, cruza con nosotros el umbral del misterio,...Bienvenido.

LICÁNTROPOS, LOS AULLIDOS DE LA NOCHE.



...A mediados del siglo XIX, en una pintoresca colina cercana al río Vístula, en Polonia, un grupo de gente joven estaban celebrando con música y danzas tradicionales la terminación de la cosecha, todo ello con bebida en abundancia como gran cantidad de comida, nadie se privaba de nada.
Y entonces, en el momento álgido de la diversión, un aullido terrible, de esos que hielan la sangre al más pintado, resonó con una fuerza en el valle que hizo a los participantes correr en dirección de la procedencia del grito y descubrieron, horrorizados, que un enorme lobo había cogido a una de las muchachas que participaban en la fiesta, una joven que acababa de prometerse en matrimonio y trataba de llevársela. Su novio había desaparecido.
Los hombres más osados y valientes persiguieron al lobo y llegaron a enfrentarse a él. Pero el lobo furioso, echando espuma por la boca, dejó caer su presa  humana y se colocó sobre ella, dispuesto a luchar. Algunos participantes de la fiesta optaron por correr a sus casas para traer sus armas de fuego, pero el lobo volvió a coger su presa y se perdió en un bosque cercano, perdiendo la pista aquellos que trataron de perseguirle.


Pasaron muchos años, y en otra fiesta de la cosecha, en la misma zona, un anciano solitario se acercó a ver de cerca esas vistosas actividades. Le invitaron a participar en las celebraciones, pero el anciano, triste y muy reservado, prefirió sentarse para beber en soledad y en silencio. Un campesino de edad similar se le acercó, lo observó, le miró a los ojos, con una emoción entusiasmada, le preguntó: Czy jesteś, Jan? (¿Eres tú, Juan? ).
El desconocido anciano asintió, el campesino reconoció que era su hermano mayor que desapareció años atrás. Esta anécdota hizo que muchos se acercaran a escuchar que pasó con su desaparición en la zona, querían conocer su relato. Les contó que, tras haber sido transformado en lobo por un hechicero, se había llevado a su novia de esa misma colina durante la fiesta de la cosecha y había vivido con ella ocultos en el bosque cercano durante casi un año, hasta que la muchacha falleció.
"Desde aquel momento, salvaje y furioso, ataqué a hombres, mujeres, niños...destruí a todos los animales que se me cruzaron. No he podido borrar mi rastro de sangre."
En ese momento les enseñó las manos, ocultas siempre en unos bolsillos, que estaban cubiertas de manchas de sangre...
"Hace unos cuatro años, continuó relatando, recuperé mi forma humana y desde entonces he andado errante por los bosques. Quería volver a veros, ver la casa y el pueblo donde nací y crecí. Después de eso...bueno, volveré a ser un lobo."
No había terminado de decir esta última frase, cuando se transformó en lobo, corrió desesperado ante los atónitos campesinos en dirección del bosque, y no volvió a ser visto después...


Esta breve historia tiene un cierto aire de cuento de hadas, y hace difícil tomarla en serio, quizá los excesos de la bebida durante la fiesta trastornó la imaginación de aquellos habitantes, posiblemente el narrador de esta historia fue agregando detalles de todos los testimonios, convirtiendo el suceso en una leyenda urbana, sin embargo, como suceden en la mayoría de las historias de hombres lobo, los historiadores, especialistas en mitos, psicólogos...lo consideran en hecho real. El problema es separar los hechos de los disparates.
El origen de la superstición de los hombres lobo, la transformación de un ser humano en un animal, nuca ha sido explicada de forma que satisfaga a todos.

El historiador griego que vivió en el siglo V a.C., Heródoto, narra que los griegos y los escitas que vivían en las costas del mar Negro consideraban magos a los nativos de aquella zona: creían que esos seres extraordinarios se transformaban en lobos durante unos días cada año. Habla de la existencia de una raza de hombres que podían transformarse a voluntad tomando la forma de lobos, cuando lo deseaban, recobrar la forma original.
En aquellos tiempos, el hombre lobo era considerado como un ser humano poseído por un deseo antinatural de carne humana que por artes mágicas, había encontrado la manera de tomar, a voluntad, la forma de un lobo hambriento, con el objeto de aplacar con mayor rapidez ese horrible apetito. Los sabios de la antigüedad creían que, una vez transformado, el hombre lobo poseía la fuerza y astucia del lobo salvaje, pero conservaba la voz y ojos humanos, gracias a lo cual se le podía reconocer.
La transformación del ser humano en lobo aparece en la literatura romana como arte de magia. Virgilio, que vivió en el siglo I a.C., es posiblemente, el primer autor latino que menciona esta superstición. Fue seguido por Propercio, Servio y Petronio. Este último, responsable de espectáculos en la corte de Nerón, cuenta una interesante historia de hombres lobo en su novela "El satiricón".
Algunas de las traducciones griegas y romanas consideran la transformación de un hombre en lobo como un castigo por sacrificar una víctima humana a un dios. En esas ocasiones, cuenta Plinio el joven ( 61-113), la víctima era llevada a la orilla de un lago y, después de nadar hasta el lado opuesto, se transformaba en lobo. En esta condición, recorría los campos con otros hombres lobo durante nueve años. Si durante este periodo se abstenía de comer carne humana, recobraba su forma original que, sin embargo, no había quedada dispensada de los estragos del paso del tiempo.
Otro ejemplo mitológico de transformación en hombre lobo como castigo del pecado fue registrado por Ovidio (43 aC- 18 dC) en su escrito conocido como "Metamorfosis". En él, Ovidio cuenta leyendas de transformaciones milagrosas desde la creación hasta la época del mandato de Julio César. El poeta romano cuenta como Licaón, mítico rey de Arcadia, se atrevió a poner a prueba la omnisciencia de Júpiter, presentándole un plato con carne humana. Por ese crimen Júpiter le transformo inmediatamente en lobo, y Licaón se convirtió en eterna fuente de terror para sus súbditos. Y aún en tiempos posteriores a Licaón, según una tradición recogida por Platón y por Pausanias, sucedieron transformaciones similares sucedidas en el mismo lugar.

Los métodos utilizados por los hombre-lobo para realizar sus transformaciones diferían mucho. A veces, el cambio era espontáneo e incontrolable; a veces,  como en las transformaciones descritas en las sagas escandinavas e  islandesas, se lograban simplemente con colocarse la piel de un lobo real. Pero en muchos casos, lo único que se necesitaba era la intervención de un hechizo que, aunque no provocaba ningún cambio en el cuerpo humano, hacía que cuantos lo veían imaginaran que estaba en presencia de un lobo. Algunos de los que se transformaban afirmaban que sólo podían recobrar la forma humana por medio de ciertas medicinas o hierbas, como acónito o cicuta, o usando diferentes ungüentos, como hicieron los hombres lobo escandinavos y de la zona centroeuropea a partir del siglo XV.
Tan profunda era la creencia en los hombres-lobo, que en los siglos XV y XVI se los consideraba en toda Europa como equivalentes a los hechiceros y las brujas, y cualquiera que fuese sospechoso de ser un hombre-lobo era quemado o colgado con la mayor crueldad, especialmente en Francia y Alemania. Como explica el autor de "Las psicosis" (Elton B. McNeil, 1970) al comentar aquella época de flagelaciones, tarantismo, histerias masivas, fantasías hipocondríacas, alucinaciones, hechizos y hombres-lobo:
"...estas actitudes reflejaban una psicología influida por la creencia de que "los dioses enloquecen a quienes quieren destruir." La locura, como expresión de la voluntad de Dios, se convirtió en una epidemia. Su cura consistía en un ritual religioso cuyo propósito era usar los psicóticos como blanco de persecución religiosa y reafirma el valor de los benditos, inocentes y puros. Eran benditos quiénes denunciaban a las personas que habían vendido su alma al diablo. La clásica "caza de brujas" fue un subproducto de la búsqueda de la  salvación..."
La caza de hombres-lobo fue una manifestación del mismo tipo de sentimiento religioso; los juicios de brujas y los juicios de hombres-lobo están interrelacionados. Es en Francia, país de brujas, donde son más frecuentes los hombres-lobo. En un período de algo más de 100 años, entre 1520 y 1630, en Francia se registraron nada menos que 30.000 casos de licantropía, hecho documentado en las actas de juicios de hombres-lobo que se conservan en los archivos públicos.
En 1573, en Dole, cerca de la ciudad de Dijon (Francia), un hombre-lobo llamado Grilles Garnier fue acusado de devastar la campiña, devorar niños pequeños, tras confesar sus crímenes, ardió en la hoguera.
Unos años después, en 1598, en una zona desolada y desierta cerca de Caude (Francia), unos campesinos tropezaron con el cadáver mutilado de un joven de 15 años. Un par de lobos que habían estado devorando el cadáver huyeron hacia unos matorrales, los campesinos les persiguieron para dar caza y casi de inmediato, encontraron un hombre medio desnudo acurrucado en los matorrales con cabellos largos, barba descuidada y unas  uñas demasiado largas, parecían garras, manchadas de sangre fresca y restos de carne humana.
El hombre, Jacques Rollet, era una persona débil mentalmente, que padecía apetitos caníbales. Estaba desgarrando parte del cuerpo de ese  muchacho cuando fue sorprendido por los campesinos. Es imposible determinar si aparecieron o no los lobos en ese caso, o si en aquella salvaje imagen fue fruto de la imaginación de aquellos campesinos. Pero lo cierto es que Rollet creía ser un lobo, y mató además de devorar a varias personas bajo la influencia de esa alucinación. Fue sentenciado a muerte, pero los tribunales de París anularon la sentencia y le encerraron, caritativamente, en un manicomio, una institución donde hubiera debido terminar sus días la mayor parte de los hombres-lobo, en vez de ser ajusticiados.

Otro caso significativo ocurrió a principios del siglo XVIII. Jean Grenier era un muchacho de apenas 13 años, retrasado mentalmente y una fisionomía canina muy marcada: sus mandíbulas sobresalían y se le veían los colmillos debajo del labio superior. Creía ser un hombre-lobo. Una tarde aterrorizó a las niñas diciéndoles que, en cuanto se pusiera el sol, se convertiría en lobo y las devoraría.
Pocos días después, una niña que había ido a cuidar ovejas por la noche fue atacada por una criatura que, en su pavor, confundió con un lobo, pero que era, como se supo después, Jean Grenier. La niña lo golpeó con su cayado y huyó.
Cuando este prestó declaración ante el tribunal de Burdeos, confesó que dos años antes se había encontrado con el diablo en el bosque, había firmado un pacto con él y había recibido una piel de lobo. Desde entonces ha estado vagando como un lobo después de cada puesta del sol, volviendo a su forma humana durante el día.
El mismo muchacho, Jean Grenier, confesó también que había matado y comido a varios niños que había encontrado solos en el campo, y en cierta ocasión había entrado en una casa y se había llevado a un bebé de su cuna.
Una cuidadosa investigación del tribunal probó que esas declaraciones eran ciertas, por lo menos en lo que se refería al canibalismo.
No hubo dudas de que los niños desaparecidos habían sido engullidos, devorados, por Jean Grenier, tampoco de que el pobre muchacho retrasado estaba firmemente convencido de que era un lobo.
En los tiempos más recientes, el fenómeno de los hombres-lobo se ha situado en el reino de la realidad subjetiva, pero sin perder nada de su horror. Se decía que tres hombres-lobo frecuentaban la zona boscosa de las Ardenas en Bélgica, justo antes de la primera guerra mundial; en la misma época, en Escocia se rumoreaba que un pastor ermitaño de Invernesshire era un hombre-lobo. En 1925 un pueblo entero cerca de Estrasburgo, declaró que un personaje era un hombre-lobo, cinco años después, otro caso de licantropía asoló y aterrorizó la localidad Bourg-la-Reine.
En 1949, en Roma, las autoridades policiales tuvieron que investigar la extraña conducta de un hombre que padecía alucinaciones: perdía el control cuando  la luna estaba llena y emitía terribles aullidos y aterradores.

Las leyendas, casos y sucesos relacionados con el hombre-lobo saltan al otro lado del Atlántico. En Estados Unidos, en 1946, una reserva de indios navajos padeció con frecuencia las tropelías de una bestia asesina a quien muchos los consideraban un hombre-lobo (las tradiciones de los navajos incluyen muchas historias relacionadas con hombres-lobo).
Incluso en Singapur, en 1957, también tuvo que intervenir la policía para investigar un suceso: las ocupantes de una residencia de enfermeras sufrieron una larga serie de ataques. El testimonio de una enfermera lo describe: "..Una cara horrible y peluda, con grandes colmillos salientes que la miraba fijamente...".
El misterio de estos ataques nunca fue resuelto, como tampoco fue solucionado el caso de una colegial de 16 años de Rosario do Sul (Brasil), aseguraba que sufría terribles visiones y demonios, creía que el espíritu de un lobo se apoderaba de ella y la dominaba.
En 1975, los diarios británicos (ya sabemos que son muy sensacionalistas), se llenaron sus páginas de los informes acerca de un joven de 17 años de Eccleshall. Creía que se estaba transformando en hombre-lobo, para ello, puso fin a sus padecimientos mentales clavándose un cuchillo en el corazón. Uno de los compañeros de este joven, relató a un investigador del caso que le llamó por teléfono antes de morir, cuenta el testigo: "...me dijo que su cara y sus manos estaban cambiando de color y que se estaba transformando en lobo. Calló y después sólo escuchaba gruñidos.."
Como podemos observar en este dossier, así como algunos sucesos casi desconocidos para la mayoría, la tradición de los hombres-lobo se apoya en la ignorancia y las alucinaciones, pero no podemos negar que la influencia siempre ha sido extraordinariamente poderosa.
Muchos de estos casos de hombres-lobo relatados aquí han sido explicados como casos de locura o víctimas de enfermedades mentales, pero pese a ello muchos siguen preguntando: ¿existen o existieron realmente los hombres-lobo?
Aunque los antiguos griegos y romanos, y hasta cierto punto los árabes, creían en la existencia ocasional, localizada, de hombres-lobo, la situación era muy diferente en la Europa de la Edad Media, época que suponía que el proceso de transformación de la persona en bestia era un fenómeno cotidiano. Todavía en estas fechas, en pleno siglo XXI, algunas regiones no han perdido esta superstición, y en su cultura se sigue respirando ese misterio.
Por citar un ejemplo en las regiones interiores de Argentina y Uruguay subsiste todavía la creencia de que el séptimo hijo varón es siempre un "lobisón", un hombre que se convierte en lobo los días de luna llena, incluso se ha llegado a un punto de rareza que el gobierno argentino debía apadrinar estos niños en un intento de contrarrestar su mal congénito. En nuestra verde Galicia sigue muy arraigadas estas leyendas, como la de las meigas, y la prueba de ello es el cénit alcanzado con el célebre caso de Romasanta. En áreas como Escandinavia o la región central de Alemania, o la mítico región francesa de Gevaudan no ha desaparecido del todo esta creencia, si no se lo creen, visite estas zonas, converse con sus genuinos habitantes y le harán cambiar de parecer. ¿Cuál puede ser el origen de un fenómeno tan universal y tan vivo?
Probablemente se trata de un origen mítico, que no deja de presentar también elementos históricos, demoníacos y psicológicos. La ciencia moderna halla en el tema de hombres-lobo pocos elementos fácilmente explicables, y muchos realmente inexplicables; esto no resulta extraño, pues esta superstición que se remonta a un período de mil años anterior a nuestra era, contiene muchos elementos imposibles de racionalizar por el pensamiento moderno.

A lo largo de los siglos, el desarrollo social del ser humano ha reforzado todos los sentimientos benevolentes que nos distinguen de los animales. Por consiguiente, nuestros primitivos impulsos bestiales se están extinguiendo por completo por falta de ejercicio, o están desapareciendo por efecto de las leyes. Pero este proceso que nos transforma de unos salvajes primitivos en personas a las que se llama civilizadas, es muy lento, y de vez  en cuando se producen casos de lo que los psicólogos denominan atavismo, es decir, reversión de un tipo ancestral de carácter.
De vez en cuando, nacen países civilizados personas dotadas de apetitos y aficiones bestiales, que se deleitan en la más refinada crueldad y a las que les llega a gustar la carne humana. La psicología moderna sabe cómo clasificar y explicar estos casos anormales, más para la mente medieval, nada científica y altamente susceptible, sólo podían justificarse como obras del diablo.
Por tanto, tal vez no haya nada de extraño en el hecho de que en una época en que la transformación de personas en lobos era una noción fácilmente admisible, estos monstruos de crueldad y depravado apetito fuesen considerados como capaces de asumir formas de bestias.
Al avanzar la civilización, tales mitos desaparecen junto con los animales que los originaron. Un claro ejemplo son los indios sioux de Dakota, estos creían firmemente en la aparición de un animal monstruoso que devoraba seres humanos, sin embargo, hoy en día, piensan de una manera diferente, tras olvidar su antigua mitología, comprenden que la superstición de sus antepasados surgió de la visión de unos simples huesos de mastodontes prehistóricos que encontraban con frecuencia en las llanuras.
El punto de partida  de la superstición del hombre-lobo es probablemente una costumbre de las sociedades primitivas; ésta consistía en disfrazarse de animales para explorar terrenos. Como los lobos, merodeaban en busca de alimento, y es lógico pensar que las informaciones sobre ellos debían representarlos como poseedores, en sus disfraces, de todas las propiedades feroces del animal al que imitaban y, finalmente, incluso la de poder asumir forma de animal, completa o parcial, durante períodos más o menos largos.
La transformación en lobo en Europa es causada por una camisa o faja confeccionada con piel de lobo, una supervivencia de la capa o manto que originariamente se cubría todo el cuerpo.
El mencionado caso de Jean Grenier marca el comienzo de una nueva y significativa aproximación al fenómeno del hombre-lobo. Los jueces, ante la dificultad de ignorar los alegatos cada vez más enérgicos de los médicos, llegaron a convencerse de que muchos de los presuntos hombres-lobo eran de hecho enfermos que sufrían formas de alucinación mental, una forma de locura que en nada aliviaban las potentes drogas y hechizos a los que se sometían tales pacientes.
Data de esta época (siglo XVII), la división legal y médica de las personas afectadas por alucinaciones de tipo animal en dos categorías bien diferenciadas: hombres-lobo y licántropos. El primero era la criatura mítica, la segunda el enfermo mental.
En todo Europa los eruditos comenzaban a aplicar nuevas definiciones a la enfermedad. En el tratado médico de un clérigo inglés (The anatomy of melancholy, 1621, Robert Burton), lo calificaba de simplemente "locura lobuna". En el médico de Felipe II, Alfonso Ponce de Santa Cruz, equiparó la enfermedad con un síntoma de humor melancólico, un producto de la bilis que, según creían los médicos medievales de su época, atacaba el cerebro.
Hoy en día, los médicos consideran los aspectos alucinatorios de la licantropía como de origen psicológico, al parecer, la hipocondría puede convertirse a veces en licantropía. Un reciente manual de historia de la psiquiatría ofrece un inquietante relato sobre un paciente de 30 años de edad:
"...primero se sumió en la melancolía y después presentó una monomanía que le hacía creer que se había transformado en lobo; huyó de los hombres y buscó refugio en los montes, donde pasaba la noche aullando, visitando el cementerio e invocando a los muertos del lugar...".

No resulta difícil imaginar cómo, en el todavía poco ilustrado siglo XVII, a los presos víctimas de demencia alucinatoria se les podía persuadir para que "confesaran" llanamente historias de hechos sangrientos y metamorfosis de seres humanos en lobos. No cabe la menor duda de que miles de personas fueron ejecutadas a causa de la creencia popular en los hombres-lobo, pero ello en un ejemplo más de cómo la superstición convierte una enfermedad en alimento con el que saciar su afán de crueldad. Es también un monumento a la más supina ignorancia.
Pero volviendo a otras cuestiones más recientes, Robert Eisler en su publicación "Man in wolf, (1951)", nos hace una fascinante observación sobre Adolf Hitler. Hace referencia a la enfermedad de la licantropía en el Führer, según el autor "mordía la alfombra en sus accesos de rabia. Si las historias sobre las crisis de rabia de Hitler son ciertas, parece como si se tratara de estados maníacos licantrópicos."
Licantropía y hombres-lobo constituyen evidentemente un tema complejo, plagado de trampas, y para comprenderlo a fondo hay que tener en cuenta cuestiones como la magia negra, el canibalismo, la demencia, la credulidad, los bajos niveles de inteligencia, el sadismo, la embriaguez, la fantasía, la proyección astral, los alucinógenos...y la rabia. La medicina de la antigüedad pudo haber confundido fácilmente la forma licantrópica de la psicosis con la rabia canina contagiosa, transmisible a los perros por mordeduras de lobo y al hombre por mordeduras de perro,  y que mueve a estos contagiados a morder a todo ser que se ponga a su alcance, difundiendo con ello una terrible enfermedad.
Durante miles de años, el factor principal para identificar a un hombre-lobo era la espuma en la boca, síntoma que también identifica al ser humano víctima de la hidrofobia. Por tanto, cuando el poeta romano Ovidio explica la transformación de Licaón en lobo, con seguridad explica su descripción en un lobo rabioso o en un hombre atacado por la rabia? Dice al respecto:

"En vano intentó hablar; desde aquel mismo instante
Sus mandíbulas se cubrieron de baba, y su sed sólo podía saciarla
La sangre."
   

Ovidio habla, en realidad, de un hombre-lobo. De acuerdo con la tradición, la mordedura de uno de ellos convierte a la víctima en lobo, y ser mordido por un lobo rabioso transmite a la víctima la rabia. Imagínese el dilema de un rústico, para el cual un lobo rabioso no era sino un hombre-lobo rabioso, e imagínese su terror si era atacado por el animal enfermo y después aparecían los síntomas de la rabia. Para quiénes lo observaban, él era ya otro hombre-lobo.
Actualmente, algunos científicos no han descartado por completo la posibilidad de que hayan existido en realidad hombres-lobo; cabe todavía preguntarse si, en realidad, es razonable suponer que la leyenda, si no está basada en hechos, pueda sustentarse gracias tan sólo la fantasía. Y si nada hay de cierto en esta creencia perenne en la metamorfosis animal, ¿Por qué científicos y médicos doctos le han dedicado tanto estudio en todas las épocas?...
Cuidado que hay luna llena, la niebla se hace más intensa, y la sensación de estar vigilado se hace más agobiante,...un gruñido... ¿Que será?







AB&MP INVESTIGACIONES PARANORMALES







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LA SOMBRA DE JACK EL DESTRIPADOR, LA LEYENDA CONTINÚA...





Londres. Otoño de 1888. La humedad, el frío, la intensa niebla que parece absorber todo lo que rodea en su entorno, con este panorama inicial acudimos ataviados con un largo chaquetón de lana, clásico, pero de obligado vestuario para no desentonar en las estrechas calles, además de siniestras, del barrio de Whitechappel. 
Con paso firme sobre el suelo frío, un húmedo pavimento sucio, con muchos espacios llenos de barro, fuimos rememorando cada suceso que alteró la vida diaria de este populoso barrio londinense en aquel lejano 31 de agosto 1888, desde entonces todavía seguimos buscando ese tesoro, un grial llamado "identidad", en busca de la pista definitiva para saber quien fue el responsable que sembrar durante largos meses, un terror indescriptible en aquel mágico además de tenebroso Londres de la época victoriana.
Gabriel Antonio Pombo, todo un experto en mayúsculas, de las mayores autoridades en el legendario caso "Jack el destripador", autor de cientos de artículos sobre criminología, abogado con gran reputación en su país natal, y un servidor que le acompaña en esta aventura por el barrio de Whitechappel, Ángel Beitia, un aprendiz a su lado. Todavía descubriendo, buscando, indagando la vida nocturna de aquel Londres que cautiva, que rezuma un glamour apasionante en el interior de todos, niebla, luz mortecina de las débiles farolas de gas, carruajes de negro satén con viajeros extraños en su interior, angostas callejuelas que no sabemos dónde nos llevan, muchas sin salida, sensuales mujeres salen a nuestro paso acicaladas con un llamativo y vivo maquillaje ofreciendo sus servicios carnales, miradas sombrías, desconfiadas en cada esquina, de aristócratas perversos, de peleas nocturnas, de alcohol casero, de partidas nocturnas clandestinas...un recorrido pausado que realizamos ambos, trasladándonos, por unos instantes, a aquella época del imperio británico en su máximo esplendor....¿Que queda todavía vivo de aquellos sucesos en Whitechappel desde 1888?
Durante este virtual paseo que realizamos ambos, tuvimos tiempo en rememorar anécdotas, curiosidades,dudas, nombres,..¿tanto acapara este caso tan mítico que todavía no se ha logrado resolver?
La noche en el barrio de Whitechappel causa respeto, había que andarse con mil ojos, la visibilidad en la noche no era  la mejor, pero la compañía de Gabriel A. Pombo te aporta una garantía de conocer el terreno. 
Una pausa en nuestro paseo, en silencio, ambos estábamos  junto a la puerta del edificio que falleció Mary Jane Kelly, posiblemente la última víctima del temido y enigmático "Jack el destripador", aquí, en este lugar, parece ser que se acaba con la leyenda, quedándose detenida para siempre en el tiempo, congelada hasta que la ciencia, la fortuna o el esfuerzo de los investigadores posteriores consigan descifrar el enigma. Posiblemente, "Jack el destripador", se cansó de tanto sadismo desmesurado, o quizá falleció posteriormente sin descubrir las autoridades que era el auténtico asesino que asolaba el barrio de Whitechappel, pareció que el 9 de noviembre de 1888 fue el punto y final del caso.
Allí en Former Dorset street, entramos juntos en la lúgubre habitación  nº 13,  reflexionamos por unos instantes observando cada esquina de este minúsculo apartamento, observando con cierta repulsión la escena del crimen, un olor nauseabundo, de sangre fresca, a entrañas. Una imagen desoladora, un cadáver abierto en canal sobre una estrecha cama, un rostro desfigurado con crueldad, el color rojo teñía todo el espacio del pequeño apartamento que solía arrendar John McCarthy a la masacrada, sin escrúpulos, abandonamos el lugar tras ver como iban llegando las autoridades, con cierto asombro ante lo que acabamos de presenciar iniciamos las primeras preguntas apoyados, como buen británico, sobre un paraguas cerrado a modo de bastón que siempre llevábamos en mano...la leyenda de Jack el destripador todavía sigue viva, y de ello damos fe...


-  Jack el Destripador,... la leyenda continúa, tras más de 125 años buscando soluciones, pruebas, hipótesis,buscando entre oscuros callejones, sus discutidas pistas...¿Se sigue en la actualidad descubriendo nuevos datos de este caso? O por el contrario. ¿estamos dando rienda suelta a nuestra imaginación con pruebas erróneas?
- La presencia ominosa de Jack el Destripador continuará dando vida al mayor misterio de la criminología mundial. Su historia contiene todos los ingredientes para ello. Se contextualiza en una época -la victoriana- que se ha instalado en nuestro inconsciente colectivo. Seguiremos evocando la bruma del Londres de fin de siglo XIX, los coches tirados por caballos, las callejuelas mal iluminadas con farolas a gas, las prostitutas y, sobre todo, nuestro temor a lo desconocido; al peligro que sentimos que nos acecha en las sombras. Visto desde esta perspectiva, resolver el viejo arcano de: ¿Quién fue este asesino?, tal vez en verdad no importe tanto.
Gabriel y yo volvimos a mirar por última vez, el cuerpo destrozado de Mary Jane en una posición grotesca,  lo único que nos quedará en el recuerdo de esta persona que ejercía la prostitución en el barrio de Whitechappel, como sus compañeras, que también, lamentablemente, fueron víctimas anteriormente en manos del mismo sanguinario personaje.
- Emily Holland,Mary Ann Nichols, Catheryne Eddowes....todas estas víctimas ejercían la prostitución en las angostas y oscuras calles de un barrio londinense, conocido como Whitechappel. ¿Se conocían entre ellas?
- Comienzo la narración de mi libro "Jack el Destripador. La leyenda continúa" con la aparición de la prostituta Emily Holland, y recreo el diálogo que mantuvo con Polly Nichols horas previas al homicidio de esta última (en la madrugada del 31 de agosto de 1888). Pero Emily no fue asesinada por el victimario serial del este de Londres, sino que se trató de un personaje secundario e instrumental en la trama. En cuanto a las otras mujeres que mencionas: Mary Ann "Polly" Nichols y Catherine Eddowes, ciertamente constituyeron dos de las víctimas llamadas "canónicas". No obstante, no obra evidencia alguna de que se conocieran entre sí, como tampoco existen pruebas de que se conocieran entre ellas las restantes presas humanas de ese criminal.
- Supongo que dadas las circunstancias de aquella época, no todas tenían un domicilio fijo, sino que dormían en un albergue pagando una parte de sus ganancias del día a ello, pero parece que hay algunos puntos que les acusan de "morosas", no atendían sus pagos con la casa. ¿Podemos especular con un ajuste de cuentas con los propietarios de los albergues? Quizá, contrataron a la persona equivocada, un sádico sin escrúpulos, y sanguinario.
- Las  hipótesis que incluyen como ejecutores de esas desventuradas féminas a integrantes de bandas de extorsionistas o de proxenetas; así como a sicarios contratados para eliminarlas (por el motivo que fuese), considero que carecen de todo asidero y, por lo mismo, tales sujetos nada tuvieron que ver con el trágico destino que recayó sobre aquellas.
- Y si propongo la hipótesis de que sea una batalla oculta entre callejones, por intereses de los explotadores sexuales, por hacerse por el control de la noche en el barrio, eliminando las mejores chicas de la competencia ¿Es posible que exista algún indicio?
- No existe evidencia alguna de tal cosa. Por lo tanto, también esta conjetura podría dejarse de lado sin esfuerzo.
- Sr.Gabriel, ¿cómo nos describiría el ambiente del barrio de Whitechapel en aquellos tiempos? ¿Como era el día y la noche allí?
- Ciertamente no era un lugar donde ni tu ni yo quisiéramos vivir. Era muy sórdido; pero aún así no resultaba más violento que otras regiones de Inglaterra. Y eso que a finales del siglo XIX este país era el más poderoso del mundo.
La aparición del asesino en serie Jack el Destripador le aportó al distrito de Whitechapel su triste mala fama. Pero esto sólo fue así porque ese criminal tuvo en ese lugar su coto de caza y desarrolló allí su modus operandi homicida.
No quiere decir que en Gran Bretaña no operasen otros asesinos seriales en ese momento histórico. 
Por caso, también causó estragos el tildado: "Asesino del Torso de Támesis". 
Este último no fue tan mediático como Jack the Ripper y su sangrienta saga deviene menos conocida. Actuó en dos períodos, a saber: primero en 1873 y 1874, y luego en un segundo ciclo desde 1887 a 1891.
Mataba en otras zonas de Inglaterra y, por lo general, se deshacía de los descuartizados cadáveres femeninos arrojándolos al río Támesis.
Y es evidente el ambiente que nos relata, en nuestro viaje virtual pude constatarlo, el barrio de Whitechappel te genera una cierta incomodidad, de inseguridad...decidimos continuar nuestro itinerario por aquel Londres victoriano, donde abundan tabernas de mala reputación, clubs privados para aristócratas sedientos de alcohol, lujuría y frenesí sexual...nos detuvimos en el pub Ten Bells, degustando un pequeño vaso de ginebra, pudimos ver el ambiente sórdido, mísero y pobre, al parecer este local era frecuentado por varias de las víctimas de Jack el Destripador...
- Con tantas tabernas, clubs privados y prostíbulos...¿Los crímenes se producen con las tabernas ya cerradas?
-Volviendo a los crímenes de Jack, este victimario posiblemente acechaba a las meretrices en esos antros que tu refieres, y las seguía cuando salían de ellos. Se supone que las abordaba fingiendo ser otro cliente más, con lo cual se ganaba su confianza y las agredía de improviso. Pero estamos en el terreno de la especulación. Lo único seguro es que ese ultimador serial mató cuatro mujeres en las calles y a otra dentro de la miserable habitación donde aquella vivía y atendía a su clientela.
- Sucedieron tantas cosas posteriores a los asesinatos que nos faltarían horas y cientos de hojas para relatar cada acontecimiento. Pero hubo unos cuantos que destacan en la historia de Jack el Destripador, "la historia del mandil de cuero" que se detuvo a John Pizer. Su detención alteró a los habitantes de este barrio¿Que pasó realmente con esta leyenda,que hay de cierto?
- John Pizer era un zapatero de origen judío que residía en la zona  de los asesinatos. Lo apodaban "Mandil de Cuero" porque habitualmente portaba el delantal que usaba para su oficio. Era un individuo con malos antecedentes. Había agredido verbalmente a prostitutas; y en el más grave de tales ataques blandió un cuchillo para amedrentar y requerir dinero a una de ellas. La prensa había dado pábulo a un tipo de sospechoso que coincidía con sus características y por eso se lo arrestó. Para su suerte cuando asesinaron a Polly Nichols un gran incendio se desató cerca de dónde Jack mató a aquella mujer. Entre los curiosos que miraban la conflagración estaba John Pizer y hubo testigos que así lo declararon en el juicio. El juez de la encuesta judicial (Dr. Wynne Baxter) comprobó la veracidad de esos testimonios exculpatorios y ordenó su liberación.
- Entre otro suceso que causó un serio revuelo en el barrio de Whitechappel, fue cuando encontraron una pintada en una pared acusando a los judíos de los crímenes. Creo que fue un autentico problema para la policía.¿Como acabó  este tumulto? ¿Se creó el "Comité de vigilancia de Whitechappel" por estos problemas?
- El Comité de Vigilancia de Whitechapel se creó por la preocupación de comerciantes a quienes les mermaron las ventas de sus negocios, pues las mujeres raramente salían de noche (y tampoco de día) aterrorizadas por la creciente ola de crímenes. La mayoría de de los miembros del Comité, incluido su Presidente George Akin Lusk, eran judíos. Esta asociación civil de autodefensa se formó tras el homicidio de Annie Chapman, el 8 de setiembre de 1888. 
La pintada sobre la pared del edificio de la calle Goulston que decía "Los juwes (no judíos sino juwes, palabra sin significado) son los hombres que no serán culpados por nada" fue hallada tras el doble crimen de la madrugada del 30 de setiembre de ese año.
Felizmente no ocurrió ningún tumulto cuando se descubrió aquella pintada. No hubo problemas, en parte porque el jefe máximo de la Policía Metropolitana, General Charles Warren ordenó borrar ese graffiti, y el mismo no adquirió conocimiento público. 
Es cierto que la población estaba indignada por estos asesinatos y hubieran hecho justicia por mano propia si capturaba al culpable. Por ejemplo, cuando en febrero de 1891 se detuvo al presunto homicida de la prostituta Frances Coles la policía salvó al sospechoso del linchamiento.
Pese a todo, no hay registro de que la gente apedrease sinagogas o destruyeran locales judíos.
Animados por la ronda de ginebra,una bebida que a comienzos del siglo XVIII era bastante común que en Londres se destilase ginebra de forma casera, debido a la facilidad del proceso. En algunos casos se ha llegado a añadir aguarrás, incluso se llegaba a incluir ácido sulfúrico durante la destilación, con el objetivo de resaltar el aroma. Estas y otras variaciones terminaron dando lugar a miles de envenenamientos que contribuyeron a diezmar la población de las barriadas menos favorecidas de la capital inglesa, como el propio barrio de Whitechappel.
Abandonamos el local, escandaloso, lleno de personas con escasos recursos, salimos de nuevo a las oscuras calles, sórdidas, misteriosas, para continuar nuestra ruta, el sonido de nuestros pasos se acrecentaban por efecto del eco en una angosta calle. Nuestras alargadas sombras se confundían al juntarse con la pobre luz que emanaba aquellas farolas de gas...nos detuvimos, girando sobre nuestros talones e intentar vislumbrar  en la negrura impenetrable de estas estrechas calles, con la sensación de estar siendo perseguidos por un extraño personaje a nuestras espaldas, una extraña figura esperaba alzada, refugiándose en una esquina con llamativo un sombrero de copa, pero no logramos ver sus rostro, sólo era un telón negro bajo la visera de de su sombrero...en aquel reducido espacio, casi sin salida, era conocido como Hambury Street, el lugar dónde Annie Chapman dejó su último aliento, seguramente aquel siniestro personaje que tratamos de darle un nombre, una identidad, ...está al acecho de nuestros pasos. Nosotros, Gabriel y yo, continuamos nuestra entrevista con la niebla de compañía....
- A Jack el Destripador es casi imposible ponerle un nombre. Incluso se piensa que no es un personaje, sino varios. Cada vez que se asesinaba a una mujer, corría la voz en pocos segundos con un nombre: "el destripador". Todo el barrio estaba convencido de que actuaba el mismo personaje, yo pregunto ¿Cabe la posibilidad de que sean más "destripadores", más personas?
- No puede descartarse la intervención de cómplices, y tampoco de "copycats".
- La policía, Scotland Yard, tenía prisa por dar con un nombre y apellido, detenían un personaje erróneo contínuamente, acumulaban ciertos errores en la investigación,...¿Alguien tiraba de los hilos desde dentro? ¿Es posible que el siniestro Jack el Destripador tenga un conocido de cierto rango en el cuerpo británico, un "topo"?
- Mi opinión es que si Scotland Yard hubiera podido aprehender al responsable lo habría hecho, y se hubiese librado así de la humillación pública a que la sometió la prensa. No haberse valido de un "cabeza de turco" habla bien de la policía inglesa.
- Para rizar el rizo, se perdieron muchos papeles y documentación acerca del caso de los crímenes de Whitechappel, ¿Casualidad o interés por alguna mano poderosa?
- Más que casualidad o la intervención de alguna "mano negra", creo que fue el peso de la historia y el transcurso del tiempo la razón de que desaparecieran tantos registros. Mucho material se perdió en el caos provocado por los bombardeos de la aviación germana durante la Segunda Guerra Mundial.
- ¿Nos puedes explicar una etiqueta que se les colocó a varias víctimas como "Víctima no canónica"? ¿Que significa esa denominación? 
- De "canónicas" se tilda a aquellas presas humanas que los expertos estiman de segura, o casi segura, autoría de este homicida, en atención esencialmente al modus operandi utilizado a la hora de finiquitarlas.
Ellas son Mary Ann Nichols, Annie Chapman, Elizabeth Stride, Catherine Eddowes y Mary Jane Kelly.
Ocurrieron otros crímenes en el distrito con similar tipo de víctima y modus operandi diferente, pero no tan antagónico, por lo que eventualmente el mismo matador pudo también haber eliminado a estas otras mujeres.
Ellas son las- redundantemente -denominadas "victimas no canónicas". Básicamente se trató de Martha Tabram, Alice McKenzie, Frances Coles y Carrie Brown; cuyos tristes desenlaces también recreo en mi libro.
- Carl Feigenbaum, es uno de los nombres que han colocado como identidad de Jack el Destripador, muchos defienden esa idea, pero no hay pruebas suficientes, además murió en la silla eléctrica ¿Debemos creer en este personaje, quien era realmente?
- Carl Feigenbaum ocupa un lugar importante en mi libro pues lo propongo como un prototípico asesino psicópata. Este delincuente cuenta con un perfil plausible para haber sido Jack el Destripador. Si pudiera acreditarse, fuera de dudas razonables, que efectivamente estuvo en Whitechapel cuando acaecieron los homicidios se consolidaría como un firme sospechoso. Lamentablemente, la prueba en su contra no es concluyente ni mucho menos.
-   Voy a añadir un personaje de origen ruso Vasili Konozlov, un personaje que odiaba la prostitución, le gustaba hacer sufrir a las personas, barbero-cirujano...acusado por la policía zarista en un documento de 1909 de asesinar en Paris (1886), en Pertogrado (1891) y en Londres, cinco mujeres en 1888. Vestía ropas femeninas cuando fue detenido, falleciendo en el manicomio en 1908 ¿Una teoría más en la identidad? ¿Una persona que descargaba su ira en las mujeres?
- El personaje que mencionas nunca existió. Se trató sólo de una ficción literaria nacida de la imaginación del escritor Donald McCormick, autor de "The identity of Jack the Ripper" (Editorial Jarrolds, 1959, Londres, Inglaterra).

- Jack el Destripador, seguía alguna pauta en sus crímenes, o las elegía al azar?
- Seguía claramente -y rígidamente- un patrón conductual en sus crímenes. Era un psicópata con un modus operandi muy consolidado, lo cual no es tan habitual como pudiera parecer, pues el estudio de los asesinos en serie nos muestra que en realidad varían bastante su modus operandi, y lo cambian adaptándose a las circunstancias. 
Al menos los homicidas más "exitosos", aquellos que evitan la captura, se caracterizan por alterar sus tácticas criminales para hacer bajar la guardia a quienes agreden y burlar el acoso policial.
Jack the Ripper no elegía a sus víctimas al azar. Se especializó en un "tipo" o "perfil" de víctima muy definido: prostitutas.
Si sus presas humanas no hubieran resultado las cinco infortunadas canónicas hubiesen sido otras mujeres de similar condición.
Volvimos sobre nuestros pasos, desde el lugar que Annie chapman dejó su vida, en aquel oscuro rincón, alejado de miradas curiosas, era un lugar perfecto para dar rienda suelta a cualquier obscenidad, era complicado que existiera algún testigo en aquel rincón, estaba alejado de miradas curiosas, las ideas de actividades satánicas empezaban a ocupar nuestras mentes...
- Magia negra,satanismo,actividades demoníacas estas palabras nos asustan un poco, nos causan cierto respeto ¿asesinatos rituales por encargo? ¿esoterismo? ¿Ofrendas de órganos a deidades satánicas? ¿Que piensa de esta idea?
- Abordo el asunto de la magia negra en un capítulo que titulé "Jack. El asesino satánico". 
Allí el personaje cardinal es Robert Donston Stephenson, un charlatán practicante de magia negra y cultos demoníacos. 
Sin embargo, tampoco en su caso hay pruebas de que fuera el Destripador. Lo incluyo en mi libro porque es un personaje exótico y fascinante, al cual otros autores dedicaron mucho estudio y lo propusieron para la identidad de este asesino serial.
- Mary Jane Kelly, la última víctima, supongo, ¿Interrumpió sus terribles asesinatos por la presión mediática o cumplió finalmente su objetivo?
- Estos homicidios experimentaron un "crescendo" vesanico a medida que se fueron sucediendo.
El crimen de Mary Jane Kelly, consumado el 9 de noviembre de 1888, fue el quinto de la serie y tal vez fuera realmente el último de todos. Pero, como ya vimos, este ejecutor pudo seguir matando. 
Tal vez su modus operandi no fue entonces tan notorio, sobre todo al denotar menos saña en esos asesinatos posteriores.
Pero ¿quién sabe? quizás ya no evisceraba, y se limitaba a inferir tajos como hizo con Alice McKenzie (julio de 1889) y con Frances Coles (febrero de 1891)  porque estaba debilitado por padecer alguna enfermedad (por ejemplo, sífilis). O puede ser que muriese o que lo apresaran por causa de otros delitos después de ultimar a Mary Jane Kelly.
No se puede saber a ciencia cierta. Se trata de otro más de los enigmas de este apasionante caso. 
- Hay una leyenda curiosa, de finales del siglo XIX, se creía que las retinas de los muertos conservaban la imagen de la última persona que vieron antes de morir. De ahí que Scotland Yard fotografiara los ojos abiertos de Mary Jane Kelly para identificar al asesino, lógicamente es algo improbable. ¿Hubo más historias extrañas para dar con el asesino, intervención de videntes, espiritistas,...?
- Sólo en obras de ficción que leí sobre el tema se alude la escena donde la policía o los forenses fotografían los ojos de las difuntas para averiguar si en sus retinas guardaban la imagen del homicida. El dato no responde a la realidad. En ninguno de los muchos libros serios que indagué se incluye esa versión. 

En cuanto a videntes que persiguieron al asesino, se trata de otro cuento.

Robert James Lees fue un afamado espiritista que llegó a integrar el séquito de la Reina Victoria. Este hombre pretendió haber perseguido "psíquicamente" al Destripador. Pero Lees era un personaje mediático que buscó lucrar fomentando esa anécdota.
La verdad fue que Scotland Yard nunca hizo uso de sus servicios en la investigación, ni de los de ningún otro medium o iluminado.
- Imagínese Sr. Gabriel, que tras una ardua tarea, da con el nombre, apellido e imagen real del verdadero Jack el Destripador. ¿lo haría público? O quizá¿ lo guardaría como un secreto, como una satisfacción personal, para que nunca se apague el misterio, su leyenda...?
- Jack el Destripador sólo puede ser identificado a través de obras de ficción. Transcurrieron 126 años de sus crímenes y aquí se volvió más cierto que nunca el axioma del criminólogo Edmond Locard de que "El tiempo que pasa es la verdad que huye".
Por lo tanto, amigo Angel, tu pregunta es especulativa e irreal. 
Pero en tren de imaginar, te contesto así: si descubriese la identidad de este asesino presentaría las pruebas ante la opinión pública para que ella decidiera, Pero no lucraría, no haría negocio con ello. Lo haría como aporte a la criminología, y nada más.
- Por último, Sr. Gabriel, cuando veremos su obra actualizada sobre este caso tan legendario. ¿Que nos encontraremos entre sus páginas?
- En la actualización no faltará aludir a las últimas hipótesis surgidas luego del 2010, cuando concluí la primera edición de "La leyenda continúa". Ello incluye la teoría que criticara en la última nota que me concediste en este sitio web; o sea, la de Russell Edwards, con su famoso chal, sus análisis de ADN, etc. 
De todo modos, el sospechoso Aaron Kosminski merecía un tratamiento mayor al que le dedique en mis anteriores libros y aquí se lo otorgo.
También habrán referencias sobre el misterio de los torsos del Támesis, o el "Asesino del Támesis", que creí que valía la pena hacer, dada la innegable vinculación de este asunto criminal con el caso de Jack el Destripador.
De repente, tuvimos que arrimarnos a un lado, junto a una solitaria farola de gas, como si de un refugio se tratara, pues se acercaba con estrépito, con un ritmo desenfrenado, una brillante carroza azabache,  tirada por dos veloces caballos que no desentonaban en su conjunto, dejando las fuertes pisadas de sus herraduras, así como las enormes ruedas que rotaban con fuerza sobre el barro,salpicando muy cerca de nosotros, fue raudo el paso de esta diligencia, pero a ambos nos fue suficiente para poder ver tras el visillo desplazado de la ventanilla, un rostro, pese a la oscuridad reinante,un rostro desafiante, una mirada profunda que nos heló la sangre, fue un instante tan extraño, tan pausado, desafiando el paso del tic-tac del reloj, que el misterioso viajero alzó su mano a su sombrero de copa, una mano enguantada, a modo de saludo cortés hacía nosotros, de repente sonaba un silbato
 la tenebrosidad del barrio de Whitechappel, las alarmas se encendían entre los policías, los Bobbies, como cariñosamente se les conocían,  que hacían turno esa noche. ¿Otra víctima de Jack el destripador? ¿Era ese personaje que vimos en el  carruaje el auténtico asesino ritual?...quien sabe, lo único que podemos asegurar nosotros, es que la leyenda nunca muere, la leyenda de Jack el destripador sigue más viva que nunca...y Sir Arthur Conan Doyle, frente a nosotros, en la otra acera, tomando nota...







Nuestro entrevistado Gabriel A. Pombo.





Mi más sincero agradecimiento a Gabriel Antonio Pombo, por su disponibilidad, apoyo, y por supuesto, sus enormes conocimientos sobre este caso que tanto nos encandila a los amantes del misterio y, por ende, la criminología.
Si desean saber más sobre este entrevistado no duden en visitar su página personal haciendo "clic" sobre su nombre. GABRIEL A. POMBO .
Recuerda que tienes la posibilidad de leer sus trabajos publicados en su web.













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TEXTO Y ENTREVISTA REGISTRADO. PROHIBIDA SU REPRODUCCIÓN EN CUALQUIER MEDIO DE COMUNICACIÓN SIN PERMISO DE AB&MP INVESTIGACIONES COPYRIGHT © 2015.

EXPIACIÓN DE SZEGED

CAZA DE BRUJAS EN SZEGED

Cuando hablamos de "caza de brujas" nos viene siempre a la memoria aquellas persecuciones que se realizaron en Zugarramurdi, en Salem,  los juicios de la temible Inquisición en España con Torquemada a la cabeza,  o en los países bajos,...  pero siempre existen casos casi desconocidos para muchos, que de alguna forma, merece la pena recordar unos acontecimientos que marcan para siempre la memoria de cada ciudad, de cada región. Un suceso similar al resto de cualquier hostigamiento que recibió por parte de las autoridades religiosas , con la misma táctica,  la misma acusación y, por supuesto, los mismos castigos, duros y sangrientos, lamentablemente.  
Sseged vista desde la "isla bruja"


La ciudad de Szeged es conocida popularmente entre los húngaros como la ciudad del Sol, y no es para menos, es uno de los lugares con más horas expuestas a la luz del astro Rey  de todo el país magiar, lo que hace de ella un lugar privilegiado.
No sólo es conocida por su placer solar en un país donde las bajas temperaturas dominan el año, sino que también es conocida dentro del ámbito de la gastronomía, como la ciudad del pimentón, aquí nació la popular paprika. 
 
 Preparando la popular paprika.
 Szeged es una ciudad, cuyo motor de vida y progreso ha sido el río que cruza la ciuda, el Tisza. Desde que se mencionara por primera vez el nombre de esta ciudad en cierto documento conocido del año 1183, sigue creciendo hasta nuestros días junto a ambas orillas del mencionado río, navegable por cierto.

Dejando un poco de lado las menciones geográficas y peculiaridades, Szeged es una ciudad que ha  sufrido el hostigamiento además de padecer  la devastación de la invasión mongol por sus tierras, escapando los habitantes a las marismas de río Tizsa. Tras esta irrupción, la ciudad pudo rehacerse por poco tiempo, una nueva incursión maltrataron nuevamente la ciudad, en este caso fueron los otomanos quien la ocuparon, junto a  un saqueo implacable, además de otras circunstancias bélicas, que algunas de ellas no debemos olvidar jamás para no se repitan catástrofes humanas como fue la 2ª guerra mundial.  
Szeged sufrió mucho la pérdida y desaparición de algo más de 6.000 habitantes durante la contienda, que gran parte de ellos fueron asesinados, mientras que otros ciudadanos judíos fueron confinados en guetos, siendo posteriormente destinadas a los campos de exterminio.  Sólo tenemos una frase en nuestra memoria: que no vuelva jamás a suceder estos episodios de muerte y desolación.
Volviendo a siglos anteriores, la ciudad fue liberada del yugo turco el  en año 1686. Durante los siguientes años la ciudad de Szeged fue creciendo y prosperando.


 La influencia eclesiástica comenzó a hacerse fuerte, se establecieron monjes Escolapios que llegaron a la ciudad de Szeged en 1719, abriendo una nueva escuela secundaria en 1721. Quizá esta llegada fue el principio del fin de algunas costumbres y prácticas en la ciudad, el ojo vigilante de la Inquisición comenzaba a controlar los pasos de los ciudadanos. Unas de las posibles causas de este comienzo contra las brujas era la llegada de extranjeros, normalmente procedía de los pueblos alemanes, croatas o serbios, que al parecer no aceptaban algunas costumbres tradicionales de los habitantes, como la medicina natural, o incluso algunas sanaciones que se heredaron de los chamanes de la Europa oriental, que estaban consideradas como cultos paganos para los ojos de la iglesia.  Entre los años  1728 y 1744 los  juicios y acusaciones por brujería comenzaban a ser frecuentes en la ciudad, unos juicios que alcanzó el cénit con el castigo corporal y la condena al fuego en un caluroso verano de 1728.  Aquí, en Szeged, se celebró el juicio por brujería más importante, posiblemente, del país húngaro.

Y de este suceso vamos os vamos a informar, con las aportaciones de diferentes entidades que amablemente nos aportaron.
El protagonista de esta historia verídica es una isla, en realidad una pequeña península, que fue el mudo testigo de un acontecimiento que fue escenario de terribles acontecimientos plasmados en diferentes documentos de la historia de la ciudad, hoy la “Isla Bruja” como se le denomina y conoce es un lugar pacífico, un pulmón verde para Szeged. El lugar en sí, solamente era el lugar de la finalización de los actos judiciales por brujería.
Todo parece comenzar entre 1709 y 1713, cuando la terrible y atroz epidemia de la peste estaba campando a sus anchas haciendo estragos en la población, unido además a unas inundaciones ocurridas en 1712, después una sequía catastrófica posteriormente,…todo un cúmulo de desgracias, hasta que en el año 1728 parece ser que vino la calma, craso error. Un granizo devastador arrasó con los brotes y agricultura que empezaba a recuperarse después de tantas calamidades. Los graneros están vacíos. No hay suficiente alimentación para la ciudad.
Los vecinos de Szeged, los cristianos, concluyeron que estas adversidades que vienen arrastrando desde unos años, no era un castigo divino, era un mal. Algo no era correcto, no parecía un renglón torcido de Dios. 
Castillo de Szeged, lugar de los juicios.

Alguien despertó la ira del Diablo para hacer daño a la ciudad, a las cosechas, diseminando la sombra de la muerte todos los lugares en forma de desdichas, disgustos,  castigos, enfermedades mortales, esto comenzó a alterar los ánimos de los habitantes…Los sacerdotes proclamaban en voz alta, en un intento de calmar la sociedad,  que todos los acontecimientos provienen de los pecados de la gente, porque sienten que “la mano del Señor” está  sacudiendo la ciudad.
Sólo un grupo de personas podían incitar, excitar, espolear al señor de los  avernos, las brujas y sus cómplices de haber realizado pactos con el Diablo, incluso de tener pactos con brujas de origen turco, dado el temor que ocasionaba este pueblo, a las que acusaron de vender las “lluvias” al imperio turco que por ello provocaban sequías, todo ello incitó a la histeria de masas de la ciudad  de Szeged.
La caza de brujas no se hizo esperar, el pueblo alentado desde los púlpitos de la ciudad de  Szeged, acusando a aquellas personas de profanar las sagradas escrituras, posiblemente, hasta la fecha, si no surge otro documento fiable y contrastado, se convirtió en la mayor persecución de la historia en Hungría. El juicio por brujería fue instigada por las autoridades locales, que decidieron  esta triste  medida para eliminar el problema de las denuncias públicas sobre la sequía, las enfermedades, el hambre que fue haciendo mella dado que no conseguían recolectar suficiente alimento a causa de la mala climatología provocada, según las oleadas humanas de la ciudad, por las brujas que habitan en la ciudad y sus alrededores, unas harpías y hechiceros  que habían confraternizado con el Diablo. Si estos grupos son eliminados, los problemas se resolverían. Unas turbas que, incluso, el ejército tuvo que intervenir en ocasiones con dureza para apaciguar los violentos ánimos de los habitantes que iban en busca de justicia y venganza, no exenta de sangre.
Un temor surgió en el imperio de los Habsburgo, se contaba por lo bajo, en rumores,  que las brujas habían comenzado a organizarse como unidades militares. Un temor particular en Hungría era que las brujas eran también los vampiros, quizá influenciadas por la cercanía de los montes rumanos junto a las historias y leyendas que arrastran la región de los Cárpatos que se iban extendiendo por toda Europa.
Una persecución que finaliza con la condena a muerte de trece personas en la hoguera y una  decapitada, siendo arrojado el cuerpo después a las llamas del fuego. Entre las personas acusadas estaba el ex juez y ciudadano más rico de la ciudad, de 82 años de edad, Daniel Rózsa, que representó al pueblo en el parlamento de Bratislava (antiguamente Szeged pertenecía al reino de Eslovaquia), le señalan como el líder de las brujas, por lo visto su progreso en la vida no era bien visto por la comunidad, pese a su edad, cuyo interrogatorio deja esta pregunta y solución del veredicto acusador: “¿Es usted Daniel Rózsa, un pobre pastorcillo que vino a la ciudad y se hizo rico? ¿cómo era posible? Sólo con la magia, la brujería puede haber entrado en la riqueza. . No es de extrañar que muchos empleados le acusen de hacer tratos con el maligno…”. 
La temida prueba del agua.

También a una mujer conocida en la ciudad,  Anna Nagy Kökényné, una partera que la habían acusado de brujería, de tener un pacto con el innombrable, además de tener un mal carácter esta mujer, se le acusó por resucitar bebes muertos. Quizá esta pobre partera reanimaba a aquellos niños venidos al mundo de forma natural, algo tan sencillo como el boca a boca, o limpiar las fosas nasales obstruidas facilitando la respiración normal de un bebé que se le daba por muerto. Circula otra historia atribuida a esta partera, como darle hostias sagradas, troceadas previamente, a los recién nacidos, algo desautorizado por la iglesia. El resto de acusados parecen ser que fueron personas pobres de la zona, donde un edicto, en aquellas convulsionadas fechas, notificaba que todos los mendigos eran considerados  brujos, que eran tropas infiltradas por las sombras para ocasionar el mal. Además  también señalaron  a sencillos curanderos que recolectaban algunas hierbas medicinales muy tradicionales en el lugar, o simples charlatanes que presumían de ser adivinos, unos personajes inocentes sin apenas medios ni personas que puedan defenderle de una posible clemencia. Entre esas víctimas había una  embarazada, Algunas acusaciones no dejan de ser sorprendentes como realizar actos de magia con las hostias consagradas, incluso se les acusaban de no tragarse la misma en la iglesia.
Posiblemente, especialmente después de la expulsión de los turcos, el gran fervor religioso comenzó a funcionar con la fuerte presencia de la iglesia y con ello las denuncias por esas prácticas y costumbres muy alejadas de las enseñanzas cristianas. 
Algunos métodos de la Inquisición.

Unos juicios que fueron realizados en el castillo de Szeged, que  se utilizó para las pruebas organizadas por los ancianos de la iglesia, y las víctimas fueron torturados para obligarlos a confesar. Las preguntas de los interrogatorios  parten de los modelos que aplicaban los  alemanes. Las Actas de Szeged destacan que las mujeres confesaban, de recurrir a las drogas de origen vegetal muy a menudo. Durante las declaraciones de los acusados se repiten con frecuencia baños y ungüentos. La demanda también reveló que Daniel Rozsé, que, al parecer, era un importante distribuidor de ungüentos a escondidas.
Todas las sentencias que dictaban los jueces se hacían conocer ante no menos de treinta testigos, realizando las condenas en la isla tras haber sido torturados previamente en el castillo de Szeged para  lograr la confesión, unas torturas que incluían el uso del terrorífico látigo conocido como “garra de gato”, uso de la rueda para desmembrar, prueba del agua (un acusado que se hunde al fondo es considerado inocente, su alma la descansará en paz,  mientras si flota, brujería indicada, mal asunto)…todo valía para que asumieran la responsabilidad de sus actos. Algunos acusados fallecieron durante estos crueles instrumentos, según algunos archivos de la época. Pero existe un obstáculo para confirmar todo el proceso de forma fiable el desarrollo de este suceso contra las brujas, el  expediente del caso fue sellado y no se le permitió verlo hasta 1849. Ahora se almacenan en la sección secreta de los Archivos de Budapest, con un acceso, al parecer, restringidos. Tan sólo han llegado hasta nuestros días muy poca información, quizá no la suficiente para dar a conocer toda la verdadera historia del suceso. 
¿Nos ocultan detalles fundamentales del juicio? ¿Errores de los acusadores o confesiones  que podían implicar a otros personajes de la época?...
Los condenados fueron conducidos el 23 de julio de 1728 , hasta el centro de la isla que baña el río Tizsa, donde esperaban la piras, donde el fuego purificador haría su efecto en las personas acusadas de brujería, un grupo de castigados que rondaban entre los 29 años, la condenada más joven hasta los 82, el mencionado juez de Szeged.
En 1756, la emperatriz María Teresa de Austria, reina de Hungría, alertada por la continua caza humana en todo el país, muchas de estas sin sentido, con la única voz autorizada de una persona influyente en cada ciudad, ni aceptar recursos de defensa,  ni pruebas fiables, ordenó que todos los casos de brujería debe ser confirmada por la Corte Suprema, que más o menos puso fin a los juicios de las brujas, el último caso ejecutado conocido por brujería hasta la fecha en Hungría fue en 1777. 
Senda en la "isla Bruja"

Os dejo la lista de los que fueron, lamentablemente, condenados a la hoguera, algunos pudieron salvar la vida, pero con castigos muy severos, desde aquí quiero dejar claro, para evitar alguna discrepancia, que esta no es la oficial del suceso, dado que la original no hemos podido acceder, sólo podemos atribuir estos nombres a los rumores y los datos que amablemente nos han cedido la Biblioteca de Szeged. Se han podido observar que en diferentes escritos que, posiblemente, sean muchos más los nombres a tenor por lo sucedido en otras ciudades europeas como en las inglesas de Suffolk (200 mujeres), la popular de Salem (25  condenadas), posiblemente algunos ya estaban detenidos o pendientes de juicio antes de la nefasta fecha:




- Daniel Rósze, 82 años, el ciudadano más rico de la ciudad en su momento.
- Zuzsanna Szell, pertenecía al ejército.
- Soldado Francis, de 60 años, portaba la bandera.
- Paul Smicht, responsable de la supervisión de los mendigos.
- Anna Nagy, partera.
- Catalina Jancsóné, curandera.
- Elizabeht Toth, acusada de ser bruja.
- Dancsó J. Violent, mendigo.
- Dancsóné Hisen Barbara, 65 años, aparecía en la lista de “malas personas de la ciudad”
- Sarah Koncz, la más joven con 29, embarazada.
- Zsuzssa T. Ádámné, acusado de brujería.
- Helena Pálfiné, partera, acusada de pactos con el diablo.
- Jánosné Örzse Erme, falleció durante los interrogatorios.
- Margarita Barak, acusada por el pueblo de malas artes.(Quizá chamanismo).
- Matthias Horvath, le encontraron hostias consagradas ocultas en el cuerpo.
- Catalina Malmos, no se le encontró ninguna prueba, pero acabó confesando. 

 
Dolor sin fin para los acusados.
Hoy, en nuestros días, la “Isla Bruja”, el lugar del destino final de aquellos condenados, es un bosque que durante el día, pasean múltiples personas, bien haciendo algo de deporte como ir en bicicleta, correr, jugar, o simplemente pasear su mascota favorita. Sin embargo, cuando cae la noche, después de que los visitantes lo abandonen previamente con cierta prisa, aquello se transforma, según voces y rumores de muchos testimonios, llegan a escuchar  sonidos que hiela la sangre, voces que gimen…, supuestamente, quizá estén deambulando, desde hace trescientos años,  las almas atormentadas de los inocentes condenados a la hogueras, incluso pueden que griten desde el fondo de las aguas que rodean la isla… No deja de ser curioso que a la luz del día todo tiene cierta actividad vital, pero cuando llega el ocaso, desaparece todo esa actividad, incluso durante los festivales de verano tampoco acuden personas a visitar la isla donde se ejecutaron a aquellas personas acusadas de brujería, ¿Serán ciertos  aquellos rumores de presencias extrañas? Algo deberían de temer para no acudir a aquel lugar de infausto recuerdo, que todavía se sigue pasando la historia de padres a hijos…¿Nos quedamos a solas toda la noche en aquella isla? 
Embarcadero en la isla









AB&MP INVESTIGACIONES agradece la aportación de datos para el desarrollo de este reportaje que nos envió la Biblioteca y la Universidad de Szeged.




















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